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¿Uniformar... para igualar...?

Escuela... trabajo... moda... ¿Uniformar para igualar?

¿Igualar qué? ¿La mente? ¿El alma? ¿La personalidad?

¿Uniformar qué...?

 

Trabajo desde hace unos 23 años en escuela primaria de Argentina.

Tengo 45 años, por lo tanto hace unos 40 años que estoy dentro del sistema educativo... (si cuento desde que empecé el jardín de infantes... cuando tenía 5 años...)

Es decir... 45 años con guardapolvo... (aquí, en Argentina, la escuela está vestida de guardapolvo...)

 

En los últimos años empecé a preguntarme para qué usamos guardapolvo... ¿Protege la ropa para no ensuciarla? ¡No! Pues se termina ensuciando el guardapolvo... 

Ya sé, es para no hacer diferencias... es decir, que todos estemos vestidos iguales...

¡Ah! ¡Qué interesante...!

Iguales... ¿Iguales? ¿Por qué?

¿Qué tiene de malo ser diferente? 

¡Si todos somos diferentes...!

 

Cuando por fin los niños alcanzan la pubertad o adolescencia, en la cual anhelan ¨escaparse¨ de las normas, se sacan el uniforme de la escuela para ponerse el uniforme de la moda... para ser todos iguales... En esa edad, igualarse con su grupo de pares le da seguridad... Y la vestimenta o las costumbres es una buena manera de lograrlo... 

 

Y la mayoría de los adultos, también siguen una moda, hasta más de uno está pendiente de lo último que sale en el mercado para comprarlo inmediatamente, no vaya a ser que lo tilden de anticuado o que quede fuera de lugar... ¡Menos mal que el rostro es diferente en cada ser humano! (Qué extraño que, como parte de la moda, no usemos máscaras, para tener rostros iguales...) 

Y el peinado, en general, también sigue a la moda... es decir, es parte del ¨uniforme...¨

 

Cuando logramos ingresar al mundo laboral nos ponemos el uniforme del trabajo... cada uno del que haya elegido... Es verdad que hay ciertas vestimentas que deben ser de una manera determinada por cuestiones de seguridad... no lo voy a negar... Pero no todas...

 

A modo de reflexión, me pregunto: 

¿Y si empezamos a sacarnos el ¨uniforme¨...?

 

¿Qué habrá debajo de él...? 

 

¿Personas todas iguales...? 

 

-¡¡¡NO!!! -Gritarían algunos... 

 

Entonces... ¿Por qué vestimos iguales?

 

Es tiempo de empezar a diferenciarnos... pues cada uno trae una misión diferente al Planeta... Y todas son maravillosas... (siempre y cuando no se masifiquen con el resto, al punto de desaparecer en el montón...)

 

¡Namasté! Stella Maris

 

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